El lazo social en tiempos de crisis

Girando alrededor del tema de nuestras próximas jornadas, “El lazo social en tiempos de crisis”, nos dedicaremos durante este año a reflexionar sobre esta artesanía de lo imposible.

AficheNo será sucursal del cielo ni capital del infierno, pero la ciudad de la eterna primavera, la sultana del Ávila, se empeña en hacer litoral con lo imposible de soportar, y puesto que para nosotros cuerpo sin síntoma se entiende tan poco como síntoma sin cuerpo, el síntoma en el lazo tiene que tomarse encarnado en el cuerpo de alguien. No en vano para la inauguración de esta nueva serie de Jornadas de la Sede Caracas de la Nueva Escuela Lacaniana, Alicia Arenas nos invitaba a “hacer valer el derecho a la singularidad del deseo”, a apuntar a la “reconciliación del sujeto con su goce”. (1)

Para ello tomamos el lazo social por su reverso, pues como planteó Ronald Portillo en el argumento que presentó para las segundas Jornadas de la serie, si bien “no hay Otro a nivel de la pulsión… lo real del goce encuentra una salida posible por medio del amor” (2). El amor, que para Lacan es el signo de un cambio de discurso (3) y que se manifiesta ahora mientras retumba la caída de los dos grandes ideales con los cuales nos segregamos durante mucho tiempo. Para unos el de lo que pudo haber sido pero les fue arrebatado; para otros el del colapso del proyecto de quien los reinvindicaba.

No sabemos lo que nos deparará este delicado momento y como la esperanza no es una virtud que ejercitemos de modo especial los lacanianos, en estas terceras Jornadas dimos testimonio de que lo imposible de soportar es tratado por el psicoanálisis como una articulación de alguien y que “La urgencia que la realidad provoca requiere en la cura analítica de un paso hacia otra forma de urgencia, esta vez subjetiva” (4), como lo formulara Gerardo Réquiz en el argumento que sirvió de pivote para este año de intenso trabajo.

Hoy pusimos de manifiesto las diversas maniobras que los psicoanalistas llevamos a cabo para sostener nuestro acto frente a lo que está sucediendo en nuestros vecindarios, cerca de los consultorios, en los lugares de trabajo de aquellos que vienen a tratar sus síntomas con nosotros. Con el significante de la migración planeando sus vidas mientras son acosados por el crimen, la disolución del estado y el desconcierto de la economía.

Respondemos a las manifestaciones fenomenológicas de la separación de los elementos del lazo social, sin empeñarnos en “reconstruir el inconsciente de papá” para “volver a poner el orden del discurso del amo en su lugar” y “poder aún ser subversivos” (5), como ironiza Jacques Alain Miller sobre el gesto desorientado de cierto psicoanálisis.

Hace quince días, con ocasión de la inauguración de la Sección Clínica de Caracas, Gustavo Zapata nos recordaba la indicación que dirigía Lacan a los psicoanalistas de su época de no retroceder frente a las psicosis. Indicación que toma para nosotros un carácter profético, dado que la actual fisión del lazo social está sostenida precisamente sobre el dispositivo de la demolición del nombre del padre, “piedra angular del orden simbólico” (6), para instaurar en su lugar el culto a la personalidad o el del individualismo consumista. Entre estas dos estrategias aparentemente opuestas hay tal vecindad estructural, que sus defensores no dudan en correr de uno a otro lado conforme a las conveniencias tácticas del momento.

Frente a esto respondemos con un no retroceder en la consecución de un nuevo modo de hacer lazo, de abrir posibilidades a los hablantes de Caracas con un psicoanálisis en constante renovación, poniendo a prueba si lo que hacemos en los consultorios está orientado hacia un desenlace acorde con lo que nuestro discurso prescribe: desidentificación, desmontaje de los fantasmas individuales y colectivos, redistribución de las relaciones con el propio síntoma, primacía de la singularidad.

Respondemos también con un no retroceder en el establecimiento de una comunidad de trabajo fuerte y diversa sobre las bases de aquella que ha brindado a esta ciudad cuatro generaciones de analistas; de la cual puede esperarse a partir de ahora una primavera del psicoanálisis, pues está decidida a arreglárselas con la diferencia y con el real inherente al grupo psicoanalítico.

Finalmente respondemos con un no retroceder en el trípode de la formación del psicoanalista y una clínica de los finales de análisis, en conjunto con los colegas de la NEL y los dispositivos de las escuelas de la AMP.

Ahora que los proyectos existenciales no tienen la garantía de un Otro simbólico que resguarde el sueño de la vida cotidiana, que lo imposible de soportar nos ha alcanzado a todos y se abre paso entre las fisuras del lazo social. Ahora que lo real del psicoanálisis no es más el monopolio de la histérica con sus desfallecimientos y su cuerpo que instituye monumentos, del obsesivo con su pensamiento que no le obedece y su accionar compulsivo, del psicótico con su puesta en evidencia del lenguaje y del cuerpo como elaboraciones contingentes, los psicoanalistas respondemos acompañando a los hablantes en la constitución de nuevos anudamientos, de invenciones, de reorganizaciones; de una nueva composición con los elementos sueltos que deja el estallido de los lazos sociales tradicionales, donde emerja por fin la causa del deseo.

Girando alrededor del tema de nuestras próximas jornadas, “El lazo social en tiempos de crisis”, nos dedicaremos durante este año a reflexionar sobre esta artesanía de lo imposible. Para probar su eficacia y utilidad en la Caracas actual, tal y como es. Para ofrecérsela a los que han sido confrontados con su propio real en virtud de algún trauma o la emergencia de algún síntoma. Para oponerla a la oferta engañosa de las psicoterapias. Y fundamentalmente, para interrogarnos a nosotros mismos en qué medida estamos a la altura de lo que decimos que hacemos.

Acompáñennos y sean nuestros interlocutores en este recorrido.

(1) Arenas, A. (2012) “El cuerpo en el siglo XXI: qué dice el psicoanálisis” Argumento para las I Jornadas de la NEL-Caracas realizadas el 29 de junio de 2013

(2) Portillo, R. (2014) “Lo real del amor en el siglo XXI” Argumento para las II Jornadas de la NEL-Caracas realizadas el 11 de octubre de 2014 http://jornadanelsedecaracas.blogspot.com/2014/06/argumento-y-convocatoria-de-trabajos.html

(3) Lacan, J. (1991) El seminario: Libro 20, Aún. Paidós: Buenos Aires. (Pág. 25)

(4) Réquiz, G. (2014) “…lo imposible de soportar.” Argumento para las III Jornadas de la NEL-Caracas realizadas el 16 y 17 de octubre de 2015 http://jornadanelsedecaracas.blogspot.com/2014/10/tema-de-las-jornadas-2015-de-la-nel_18.html

(5) Miller, J-A. (2004) Una fantasía. http://www.congresoamp.com/es/template.php?file=Textos/Conferencia-de-Jacques-Alain-Miller-en-Comandatuba.html

(6) Miller, J-A. (2012) “Lo real en el siglo XXI” Presentación del tema del IX° Congreso de la AMP. http://wapol.org/es/articulos/Template.asp?intTipoPagina=4&intPublicacion=38&intEdicion=13&intArticulo=2468&intIdiomaArticulo=1

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