Las colisiones enunciativas y la fuerza de la princesa Leia

Publicado en Lacan Cotidiano N° 25

Carrie Fisher habría regalado una lengua de vaca en una caja de Tiffany con un lazo blanco a un productor de Sony que había acosado sexualmente a una amiga cantante. “Si alguna vez vuelves a tocar a mi querida Heather, o a cualquier otra mujer, la siguiente entrega será algo tuyo metido en una caja más pequeña”, decía la dedicatoria[1].

Esto se sabe porque Ashley Judd y otras actrices desencadenaron una colisión enunciativa[2] a pocos días de que se estuviera registrando la colisión de las estrellas de neutrones, con mil veces el poder de una supernova, y que confirma por quinta vez la teoría einsteniana de que el espacio-tiempo es un solo tejido en el que se producen ondas a partir de esas colisiones.  A partir de allí al menos veinte grandes actrices de Hollywood alegaron haber sido acosadas o violadas por el superpoderoso productor de Hollywood Harvey Weinstein.

Alyssa Milano[3] instituyó en su cuenta de Twitter, que tiene tres millones de seguidores, la etiqueta #MeToo para que se manifestara la magnitud del problema del acoso y el abuso sexual y para que el foco se pusiera sobre las víctimas y no sobre el victimario. A partir de allí la colisión cósmica que se desencadenó en el mundo del espectáculo se viralizó masivamente por medio de las redes sociales.

Cuando Tippi Hedren en medio de esta tormenta sale a felicitar a las mujeres que se paran y hablan de sus terribles experiencias, relatando a su vez su historia de cómo fue acosada por Hitchcock en los años 60, dice al mismo tiempo que esto no es algo nuevo[4]. Pero hay algo nuevo, así sea tan solo el hecho de que lo que todo el mundo sabe hasta el punto de constituir chiste[5] se convierta de pronto en algo grave, en algo inaceptable.

Es decir que lo nuevo pasa porque se toca el estatuto de la verdad sobre la relación entre los sexos y del saber hacer con las diferencias en las relaciones de poder que existen entre los seres sexuados.

A partir del #MeToo las ondas gravitacionales en Twitter y otras redes sacan a flote millones de historias de mujeres, y algunas de hombres, que han sido objetos de abuso sexual. No es lo mismo que las historias de seducción infantil con las que Freud tuvo que arreglárselas a comienzos de nuestra disciplina. En este caso no se trata de fantaseo, se trata de secreto. De vergüenza y culpa consigo mismo y de miedo hacia alguien más poderoso; se trata de ese enredo íntimo en el cual alguien que ha sido puesto en la condición de víctima intuye que de algún modo participa de ese goce que se le impone y por lo tanto se enreda para decir sobre este asunto, enredo que el victimario muchas veces aprovecha de manera canalla.

Estas colisiones cósmicas enunciativas nos muestran de qué están hechos los tiempos lógicos. El instante de la mirada es figura del traumatismo que la lengua introduce en el cuerpo. Podemos pensar en el tiempo para comprender como aquel en el que “hay rememoraciones, pero nada prueba su autenticidad. Ninguna es final. El llamado retorno de lo reprimido siempre se ve arrastrado por el flujo del parlêtre, en el que la verdad revela ser incesantemente mentirosa … El proton pseudos es también la falsificación final.”[6], de modo que un tiempo para comprender pensado como ese flujo del cuerpo hablante, es un tiempo para no entender nada y para resistirse a concluir.

Y la precipitación del momento de concluir, en el sentido en el que se produce un precipitado en una reacción química, puede efectivamente no llegar, llegar tarde, llegar cuando ya no hacía falta, llegar demasiado temprano. Pero cuando llega es la colisión cósmica enunciativa misma que hace que muchos salgan a un tiempo de una prisión organizada por el delirio que consiste en creer que se comparte una realidad común. En este caso, la realidad común de las víctimas del abuso sexual “endémico”, que todos callaron haciendo existir al hombre poderoso y gozador y que ahora se muestra como un monigote. ¿Despertar de la pesadilla para seguir durmiendo, como dice Lacan? ¿Prefigurar tal vez ese despertar que sólo brinda el psicoanálisis, en el que “Lo que no miente es el goce, el o los goces del cuerpo hablante”[7]?

Es la inopia en la que se encuentran las ciencias sociales, que dejaron caer a sus padres para convertirse en un desfile de egos, lo que hace que en lugar de nombrar a esta cadena de abusos y silencios como un hecho social, con lo que tiene de coercitivo, exterior y colectivo, se hable analógicamente de “endemia” como si se tratara de un contagio de algún agente biológico, contribuyendo al escamoteo del efecto de discurso que nos constituye como seres hablantes.

En el psicoanálisis podemos tomar lo mejor que nos dejan las ciencias sociales para apuntar a ese real que se capta por las ondas que produce en el disco-urso corriente que no cesa de intentar escribir que existe la relación sexual, precisamente porque se sostiene sobre el hecho de que no hay[8].

La fuerza siempre estuvo con Carrie Fisher. El complejo de Edipo más famoso de Hollywood, el de la familia Skywalker, se revela aquí eficaz para introducir una separación entre el cuerpo y el pene del trasgresor, bajo la forma de la amenaza de castración. El asunto es por qué se llega a este nivel de cosas. ¿Es la transformación del orden simbólico, la semblantización del mundo, la que propicia ese desorden en el cuerpo masculino? ¿Son los efectos de un superyó que empuja a trasgredir para luego cobrárselas con la culpa y la destrucción de la vida del sujeto? Ahí hay que hacer caer al monigote de su pedestal de macho abusador para ver si puede llegar a preguntarse por ese goce del cual es el agente algunas veces a costa de su propia ruina, pero casi siempre a costa del sufrimiento de muchos otros.

[1] Carrie Fisher ‘regaló’ una lengua de vaca a un productor por acosar a una amiga

https://elpais.com/cultura/2017/10/17/actualidad/1508243965_247695.html

[2] Harvey Weinstein Paid Off Sexual Harassment Accusers for Decades

[3] Alyssa Milano Wants Her ‘Me Too’ Campaign to Elevate Harvey Weinstein Discussion

http://www.rollingstone.com/movies/news/alyssa-milano-on-her-me-too-campaign-weinstein-conversation-w509345

[4] Twitter suspendió cuenta de víctima de Harvey Weinstein y celebridades llaman al boicot

https://www.elespectador.com/entretenimiento/gente/twitter-suspendio-cuenta-de-victima-de-harvey-weinstein-y-celebridades-llaman-al-boicot-articulo-717967

[5] Seth MacFarlane Says His Harvey Weinstein Oscars Joke Had Venom In It https://www.huffingtonpost.com/entry/seth-macfarlane-harvey-weinstein-oscars_us_59df3449e4b00abf36466ea1

[6] Miller (2014) El inconsciente y el cuerpo hablante.

http://wapol.org/es/articulos/Template.asp?intTipoPagina=4&intPublicacion=13&intEdicion=9&intIdiomaPublicacion=1&intArticulo=2742&intIdiomaArticulo=1

[7] Ibíd.

[8] Lacan (1981) Seminario 20: Aun. Paidós, Buenos Aires, p.46.

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